Primer cuento de Juan el de los Colores o El cuento del hombre que vendía globos

(fragmento)

El hombre que vendía globos llegó al pueblo con las tormentas de septiembre.   Vino andando solo por la vereda del río, silbando canciones de norias y tiovivos.

Cuento primero. El hombre que vendía globos

Cuento primero. El hombre que vendía globos

Situó la mesa que traía colgada a la espalda en la plaza, abrió la bolsa de cuero y sacó decenas de pequeños globos desinflados y un rollo de cuerda roja.   Y uno, y dos, y tres. Y uno, y dos, y tres. Tres bocanadas de aire daban forma a un nuevo globo, al que hacía de inmediato un nudito con el cordelillo. Y uno, y dos, y tres: el manojo que estaba unido al suelo por su muñeca se apretaba por momentos, formando una nube multicolor que alcanzaba las primeras hojas de los olmos.   Los niños se acercaron y contemplaron los globos con anhelo.   –  Yo quiero el verde – dijo uno. –  Y yo, el azul – replicó otro. –  Y yo…, y yo…, ¡yo no sé cuál quiero! – añadió el más pequeño.   Pero nadie compraba globos.   En el pueblo no había dinero en ningún bolsillo…

 

… continuará en el libro de Juan el de los Colores

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