Duodécimo cuento de Juan el de los Colores o El cuento de la niña que perdió de vista a su pájaro

(fragmento)

Había una vez un lugar en donde vivían muchos pájaros de colores. Los había granates y malvas, esmeraldas y amarillos, celestes y rosados.   Ese lugar estaba habitado por muchos pájaros y por muchos niños. Cada niño tenía un ave, y cada ave tenía un chiquillo.

Cuento duodécimo. La niña que perdió de vista a su pájaro

Cuento duodécimo. La niña que perdió de vista a su pájaro

Los amaneceres eran un alboroto de trinos. Los nenes se desperezaban y desayunaban tostadas entre legañas y gorjeos. Cuando salían al recreo, las avecillas acudían al patio y jugaban al escondite y al pañuelo. Las meriendas eran de pan con queso y membrillo y de alpiste y cañamones. Y por la tarde, el día se iba con un griterío de carreras de niños que volaban como pájaros y de vuelos de pájaros que corrían como niños.   Una mañana, un enjambre de nubes emborronó el parte meteorológico.   En la escuela los profesores alertaron a los niños…

 

… continuará en el libro de Juan el de los Colores

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